Hace treinta años, Ángel Valeriano y Maite Regidor dejaron atrás la vida en la ciudad para instalarse en Almedíjar, un pequeño pueblo de la Sierra de Espadán (Castellón). Fundaron la Quesería Artesana Los Corrales y desde entonces, sus quesos reflejan el respeto por la tierra y las tradiciones.
Un cuidado exquisito tanto por las materias primas como por los procesos tranquilos y pacientes convierten cada queso en una pieza irrepetible, marcada por los ritmos de la naturaleza.
Aunque algunos de sus quesos han visto reconocida su calidad en diferentes certámenes, Los Corrales representa algo que resulta más sencillo y valioso: la certeza de que, con tiempo, oficio y cercanía a la tierra, se pueden crear sabores que perduran en la memoria.





